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viernes, 21 de julio de 2017

Este jueves, un relato: Mi miedo y yo


Este jueves  de relatos es sobre escribir sobre nuestros temores. La inspiración no llegó por algo que planeaba, no me convenció por donde iba a ir. Así que a último momento fui por otro lado, espero que les guste. Me han sugerido que me incluya a mi mismo como personaje. Tal vez lo haya hecho en este relato, en que incluyo pasajes de mis sueños, que titulo

La última pesadilla



Habría sido una pesadilla más, de no ser porque  era algo absurdo. Un golpe dado con poco entusiasmo y la puertas atacantes cayeron con efecto dominó. Mencioné que el sueño era absurdo.
Pero a la vez me dio una idea para enfrentar a mis pesadillas.

Fracasé en el primer intento. Caminaba por edificio, una burda representación del más allá. Mi curiosidad por lo que había en los pisos de abajo, me llevó a bajar por una escalera y seguir bajando. Repentinamente, estaba envuelto en algo que no quise percibir. Desperté.
Me prometí que sería mi última pesadilla.

La próxima vez estaba consciente de estar en un sueño. Entré a una casa sombría. Había una voz intimidante. Me concentré y mi pensamiento sonó más grave, más potente.
- ¡YA BASTA!
Entré en una habitación.
Había varias camas. En el respaldo de una de las camas decía:
CAMA DE LA BRUJA
 ¿Cómo no sabían que las brujas podían ser mujeres bellísimas?  Me recosté a esperarla. Nunca apareció. Entonces empecé a notar una transformación en mí. ¿Cuernos malignos en mi cabeza? Casi me río. Me levanté y salí de la casa.

Era de noche. Se abrió el cielo. Y unas formas fueron contra mí. Se le estaban terminando los recursos. 
Y yo había aprendido algo de mis lecturas. Materialicé un aura a mi alrededor, un claro plagio a Linterna Verde. Pero era mi sueño. El aura se prolongó alrededor de mis brazos como espadas. Destrocé a las formas. Y gané.

Y entonces me desperté. Sería un próximo reto prolongar ciertos sueños intensos. Ya libre de temores, con un pensamiento más libre y con deseos.
Cuando me conectara con lo onírico, sería yo quien tuviera el poder,  el que tendría el control. Sería El Demiurgo.
Una silueta se formó. Era una mujer sumamente atractiva y sugestiva. Se acercó hacía mí…

Más temores en Desgranando momentos

viernes, 14 de julio de 2017

Este jueves, Un relato: Estados de la conciencia


El desafío es elegir una imagen de la fotógrafa Gaby Herbstein, que inspire un relato. Un relato a partir de este principio.

«Tranquilo, tengo en mis manos tus sueños de esta noche y te aseguro que son inspiradores y reconfortantes. ¡Por fin algo me distancia de la muerte!
Te cuento...»

Mi relato está relacionado con personajes alrededor de Duality, la mujer felina (ver ficha de personajes). Tal vez recuerden que Duality es la amante y modelo de El Historietista, a quien le cuenta sus historias. Tal vez recuerden a Alejandro y Roxana Frigia, discípulos y ayudantes de El Historietista. Quienes tuvieron la revelación de que la mujer felina era real. Y quienes incluso han soñado con Lilith Blue, la madre de Duality. Esto tal vez ayude a que capten el relato titulado.

Revelaciones

- ¿Por qué odias a Duality?- Me preguntó Roxana Frigia.
La pregunta me regresó a esa vez, cuando emergí a un sueño,  aturdido, confuso, supe que tenía que salir rápidamente.
Lo siguiente fue la vigilia, en la que continué una historieta de Duality, mi propia versión.

 Al siguiente sueño llegué hasta a otra habitación. Había una mujer, no podía verla bien, pero era importante para mí. Su sueño no era normal,  era algo que mataría, si se prolongaba.
Me encontré con la tentación personificada, con una voz de sirena. Habría caído en la tentación, de no ser porque estaba matando a la mujer adormecida. La dejé inconsciente.

Me irritó despertar. Descargué mi ira en mi versión de Duality, haciendo que la mujer felina fuera sometida por un villano desagradable.

Emergí a un nuevo sueño, eufóricamente  violento. Estaba haciendo  un ritual de sacrificio  con la mujer fatal. Estaba atada, con su ropa desgarrada, amordazada. No pudo tentarme con su voz.  Recorrí su cuerpo con un cuchillo. Unos cortes y contemplar su final.
Pero algo me detuvo. Y me mató.

Terminé mi versión de Duality. Y soñé que el techo se abría. Una mujer colgaba del techo, como si  una marioneta.
«Tranquilo, tengo en mis manos tus sueños de esta noche y te aseguro que son inspiradores y reconfortantes. ¡Te cuento...»



Desperté. Ese día me presente en una convención de editores independientes, en que una mujer indignada me arrojó mi libro autoeditado.
- Dedicate a otra cosa- gritó furiosa-

Así conocí a quien sería mi pareja creativa y demás, inspiradora reconfortante. El Historietista nos contrató para ser sus ayudantes. Y nos reveló que la mujer felina de sus historias era real.

Con la pregunta, recordé los sueños. Pude reconocer a la mujer adormecida, a la mujer que colgaba como marioneta. Ambas eran Roxana.  
- No es a ella quien odio. Sino a Lilith Blue.
También reconocí a la mujer fatal de tus sueños.
- ¿La madre de Duality? ¿Por qué?
- Creo que la conocimos. Y creo que ella…
Silencio.
-…te asesinó.

Creí haber dejado atrás esos sueños, pero resultaron ser una revelación. Y algo más. ¿Fue casual nuestro encuentro o fue planeado por alguien?


Más estados de conciencia en La Plaza del Diamante.

viernes, 7 de julio de 2017

Este jueves, un relato: De juegos y juguetes


Este es el tema de la semana. Y también se puede extender a juegos de adultos. ¿y por qué no referirme a un juego de seducción entre Anita Zinc, química con conocimientos esotéricos, y Fito Cromo, quien tiene intenciones con ella.
La intención inicial era escribir sobre los juegos de adulto las amigas de Anita Zinc, Luz y Sol, que son amantes. Podrían jugar “al doctor” entre ellas. Pero la inspiración fue para otro lado.



Ella quiere su película de espías

Anita Zinc guió a Fito Cromo  hacia una habitación ambientada como el laboratorio de la serie Doctora Acero. 
Fito Cromo quiso besar en la boca a Anita, que lo rechazó.

En otro lugar de la casa, Luz y Sol se mantenían alertas, mirando al monitor de una cámara de seguridad.
- ¿Hicimos bien, Sol?
- Parecía una buena idea. Y Anita sabe cuidarse.
- También la Doctora Acero. Y le tendieron una trampa en ese episodio.
- Es parte de fantasía de Anita. Dejémosla con su película de espías.

- ¿No estamos jugando...?-
- Antes vas a contestarme una pregunta. ¿Habrías entregado a la Doctora Acero a sus enemigos?
- ¿Para ponerla en peligro? No.
- ¿Qué habrías hecho con ella?- dijo Anita con una voz sugestiva-
Fito Cromo dudó. Hasta que vio un pañuelo húmedo sobre la mesa de laboratorio.
- Primero la dormiría con ese pañuelo.
- Ella se defendería.
- Entonces recurriría a un dardo adormecedor.
- Ella se lo quitaría rápido.

Fito abrazó desde atrás a Anita, quien no se resistió, incluso hizo quebró su cintura. Alentado, Fito hizo el ademán de llevar el pañuelo a la boca de la química. Ambos fingieron ignorar la ausencia de todo químico somnífero en el pañuelo.

- Ella lucharía con todo.
- Pero yo la abrazaría con más fuerza.

Hubo un simulacro de lucha. Anita se entregó a los brazos de Fito Cromo, quien empezó a desabotonar los botones del guardapolvo de científica de ficción. Ella abrió los ojos ante la indecisión de su compañero de fantasía.
- Puede ser sobre esa mesa- dijo disimulando su impaciencia.
Fito Cromo la cargó en brazos y la llevó hacia la mesa que la química había señalado. Y terminó de abrir los botones del guardapolvo, descubriendo lencería provocativa. Que Anita Zinc había elegido para vivir su película de espías, de ser una científica raptada.

Lo que siguió fue algo muy intenso, que fue captado por una cámara disimulada en el laboratorio. Era parte de la fantasía de Anita Zinc.

Más juegos en lo de MOLÍ DEL CANYER


Si alguien puede reescribir este relato con más intensidad, adelante. También recibo sugerencia. Les dejo enlaces para los capítulos.




La venganza de Anita Zinc


Capitulo 9: Ella quiere su película de espías (en esta entrada)





sábado, 1 de julio de 2017

Un aniversario demiurguico

Esta semana la inspiración no me fue propicia. Por lo menos no me fue propicia para sumarle a Este jueves, un relato. He estado haciendo alguna cosa de historieta, lo sigo haciendo. Algo que requiere algo de inspiración, bastante de dedicación. Así que es posible que la inspiración no haya faltado sino que se haya derivado para otro lado. Prometo mostrar algo cuando salga.
Por ahora hay algo para contar, que he dejado pasar.




He cumplido un año más como El Demiurgo. Específicamente el 13 de junio pasado.
Tal vez no tenga sentido decir que fue en una fecha específica. Pero alguna vez comenzaron mis actividades sistemáticas en lo virtual.
Al principio no fue en la blogosfera. Sino enviando mensajes a programas de radio, alguno de televisión. El primero fue a La venganza será terrible, de Alejandro Dolina.
Hasta llegué a ser considerado un oyente de cartel. Tuve una especial mención cuando el programa estuvo en Hurlingham (ver entrada Alejandro Dolina en Hurlingham). Y yo estuve entre el público.

En algún programa, como El falso impostor, tuve una polémica con un columnista del programa (Enrique Symns), al que creo que no le caí muy bien. Tanto que una vez trató a los oyentes, que enviaban críticas, como “Una murga de demiurgos”. Me sigue intrigando esa imagen.
Luego empecé a necesitar algo más. Y surgió eso de la blogosfera. Tuve un par de intentos, que quedaron en la nada. Hasta llegar a un espacio virtual, que tuvo un par de comentarios de la musa radial Vanina Parejas. Me sirvió de estímulo para seguir. 




Y por eso es ustedes conocen a Mara Laira. Quien curiosamente no fue la primera. Creo que antes surgieron El Viajero Interdimensional y Atalanta.





Lamentablemente...

Pero creo que ese es otro tema, que  tal vez mencione cuando se cumplan los 5 años de este espacio virtual, en agosto. 


viernes, 23 de junio de 2017

Este jueves, un relato: Caer en la tentación


 Esta semana, Leonor es la anfitriona, que nos propone el tema Caer en la tentación. Con algún esfuerzo, tratando de no quedar fuera, he escrito un relato, con un personaje cercano a Duality.



Tentaciones


Me habían dejado fuera de una alianza liderada por Duality, para enfrentar a una amenaza del Plano Onírico. Algo curioso, porque yo contribuí a que esa alianza fuera posible.

Algún tiempo atrás…
Había desafiado algunas reglas de al dejarla entrar, a la la mansión que custodio. Pero ella era la tentación personificada.

-  Hugo Lestrade, Guardián Exterior. Con un ascenso demorado.
- Lilith Blue. Escapaste en el tiempo, de las conspiraciones de la Sociedad Onírica.
- Eso me ahorra presentaciones. Necesito saber si hay una razón para volver.
- Hay algo que te podría servir pero está prohibido…

Como respuesta, ella adoptó una postura corporal, seductora, irresistible.

El espejo tenía propiedades misteriosas. Nos sentamos en un mueble antiguo, mirando nuestros reflejos.. Hubo un breve resplandor.
Me encontré en mi habitación. Lilith Blue estaba vestida con una bata roja.
Era una fracción de presente alternativo. Ella había sido recibida por la Sociedad de los Espejos, como mi superior inmediata.
Ella se deshizo de su bata.

Salimos de la habitación. Había una invitación para un homenaje a Regina Clámor, en Me perdí en la noche.
- ¡Un momento! Yo la salvé de un sacrificio, con la ayuda de…
- Duality. Ella me pudo matar con sus garras. No sé que la detuvo.
- No quiso matar a la mujer que le recordó…
- A su madre- dijo una voz de una mujer, que se fue materializando.

Tenía una apariencia esfumada, estaba entre sombras. Pero era claro que se trataba de la mujer fatal.
La versión fantasmal le explicó que ella volvería a su pasado, a esas intrigas peligrosas. Lograría sobrevivir por un tiempo. Tendría un hijo humano. Y una hija que sería un hibrido de ser onírico y de mujer fatal. Duality.

La visión terminó. Ciertos archivos no revelaron la información que ella necesitaba. Sobre un lugar en que se abriría un vórtice temporal.

Cuando llegó ese día, me pidió que la dejara ir sola.
Me prometió que algún día me visitaría en su forma onírica. Sigo esperando ese día.


Más tentaciones en PLAYA DEL CASTILLO


Lilith Blue, mujer fatal madre de Duality, se merece un dibujo. Tal vez una ficha de personaje. Es algo que deberé hacer alguna vez

viernes, 16 de junio de 2017

Este jueves, un relato: Grandes textos


Neogéminis nos presenta fragmentos de Grandes textos, para elegir uno y escribir sobre el tema. Yo he elegido dos.



1 – “No soy más que una máquina a la que se ha dado una imitación de vida.” Yo robot, Isaac Asimov


8 – Cuándo mentirá una mujer? A veces por ella misma. Por lo general, por el hombre que ama. Siempre por sus hijos.” Asesinato en el campo de golf, Agatha Christie






Kalibang se había convertido en un referente, en alguien admirado por haberse rebelado ante un sistema, a pesar de que conocía las consecuencias.

Inició esa rebelión al presentarse ante una Audiencia de Excepción, con un discurso con citas literarias.
“… ¿Cuándo mentirá una mujer? A veces por ella misma. Por lo general, por el hombre que ama. Siempre por sus hijos.”  Hay mentiras que se pueden disculpar, incluso hay mentiras nobles, tan necesarias como una verdad. Este sistema no tiene en cuenta estas circunstancias.

Estaba claro, era demasiado evidente que Kalibang deseaba terminar con el sistema. Y por eso, no sólo le dieron una negativa sino que fue registrado en la lista de especialmente vigilados.

Kalibang caminó de regreso de la audiencia, muy molesto ante las pantallas que hacía informes sobre del Protocolo Integral Neural, que en su versión 8, vigilaba que los habitantes de la ciudad dijeran la verdad
- Cada palabra que diga será una mentira- dijo muy molesto.
Momentáneamente dejó de ver, el castigo por mentir. Pero también afectó al sistema.
Pero sin darse cuenta, Kaliban había planteado una paradoja. Y eso afectó al sistema.

Si se consideraba una mentira lo dicho, entonces había dicho una verdad, porque lo había dicho. Pero si consideraba una verdad, entonces había mentido.  El sistema falló, las conexiones se cayeron.
Kalibang fue implacable, planteando paradojas. Pero el sistema tenía mecanismos de respaldos. Y los daños sobre su visión fueron haciéndose acumulativos.
Hasta que alguien le informó sobre la hora en que el sistema era más vulnerable. Entonces dijo una mentira, revelando de paso que no era cierto algo que se daba por supuesto.
- Somos humanos.

Kalibang contuvo un grito. Fue asistido por sus seguidores, en su mayoría féminas. Había perdido la vista. Y había derrotado al sistema.

Fue recuperando la vista, pero sólo podría ver de muy cerca.
 – “No soy más que una máquina a la que se ha dado una imitación de vida”- le dijo a las fembots que lo cuidaban- Pero esa imitación incluye emociones y el deseo de ser libre. Sólo alguien que desea la libertad puede ser libre.



Más Grandes textos en lo de Neogéminis,



Me permitido agregar una cita más de Isacc Asimov, de El hombre bicentenario.

Sólo alguien que desea la libertad puede ser libre.

El nombre del personaje es una alusión Horacio Kalibang o los autómatas, de Eduardo Ladislao Holmberg.


viernes, 9 de junio de 2017

Este jueves, un relato: Helado de…


El tema de esta semana es escribir un relato con helados, tal vez se pueda contar que recuerdos evoca. O escribir una historia de ficción.
Sospecha que las musas se quedaron tomando helados por algún lugar. Y no han aparecido por acá. O tal vez lo de inspirarme alguna historieta, que tengo que retocar, les haya ocupado todo su tiempo.
Pero está alguien que suele salvar relatos. Ya se imaginaran quien es.




- Por fin lo reconocés- dice Mara Laira- Cuantas veces te permití que contaras un relato. Y un par de veces te remplacé.
- Es cierto. Te volviste alguien esencial.
- Que bien. ¿Para qué me llamaste?
- Una especie de regalo de agradecimiento.
- ¿Es una sorpresa?-dice ella, a la defensiva.
- No.
- ¡Menos mal!- Suspira ella- Las sorpresas que pensás para mí, son con buena intención…Pero preferiría evitarlas.
- Es más bien es algo que voy a otorgarte.
- Uy, no sé que es peor. Lo de tener sueños podría gustarme, sino fuera por las pesadillas. Me hiciste conocer el miedo a dejar de existir si dejan de pensar en mí. Y además esa insinuación que lagrimeo cuando mis amigas me desean feliz cumpleaños…Preferiría que no me hagas tan humana.
- Esto te va a gustar- contesto- Por eso te invite a este lugar.
- ¿Una heladería?
- Los humanos, incluso algunos demiurgos, no comen sólo por necesidad. Sino también por el gusto de hacerlo.

Un poco más tranquila, Mara me acompaña a entrar a la heladería.
Debo decir que los precios son más altos que en otras heladerías. Y no hay descuentos para demiurgos. Pero los helados son buenos.
Pido dos helados de frutilla y chocolate. Nos sentamos en una mesa libre, que da a la calle. Miramos las plantas, los arboles que hay en la vereda.
Mara prueba su primer helado, con indiferencia.
Que demiurgo distraído. Me concentro en pensarla disfrutando un helado.
- Tenés razón, me gusta.

Pruebo mi helado, ella nota mi sensación de frío. Y que me gusta.
Saboreamos nuestros helados, sin apurarnos. Tal vez un poco, para que no se derritan por el día del calor.
Nos quedamos un poco más y salimos de la heladería.
- Esto me gustó. Pero voy a investigar cuales son mis gustos preferidos.


Más helados en lo de Moli del Canyer